¿Cuáles son los derechos humanos de las personas con discapacidades?

Los derechos humanos son universales, políticos, civiles, económicos, sociales y culturales, pertenecen a todos los seres humanos, incluyendo a la personas con distintas discapacidades. Las personas discapacitadas deben gozar de sus derechos humanos u libertades fundamentales en términos iguales con otros en la sociedad, sin discriminación de ningún tipo. Ellos también disfrutan de ciertos derechos específicamente ligados a su status.

Los derechos humanos en cuestión:

Los derechos humanos para las personas discapacitadas incluyen los siguientes derechos indivisibles, interdependientes e interrelacionados.
El derecho a la no distinción, exclusión, restricción o preferencia basada en su condición de discapacidad basada en el efecto de deteriorar el disfrute de los derechos humanos y libertades fundamentales.

Compromisos adquiridos por los gobiernos para asegurar el goce pleno de los derechos humanos de las personas con discapacidad

Incluye síntesis de la Declaración de los Derechos de las personas con discapacidad, El Programa Mundial de Acción concerniente a las personas discapacitada y el compromiso hecho en la Conferencia Mundial de Derechos Humanos realizada en Viena, La Conferencia Internacional sobre población y desarrollo en Cairo, Cumbre Mundial para el Desarrollo Social in Copenhague, Conferencia Mundial sobre la Mujer realizada en Beijing, y la Conferencia Hábitat II realizada en Estambul.

"...El impedido debe gozar de todos los derechos enunciados en la presente Declaración. Deben reconocerse esos derechos a todos los impedidos, sin excepción alguna y sin distinción ni discriminación... El impedido tiene esencialmente derecho a que se respete su dignidad humana. El impedido, cualesquiera sean el origen, la naturaleza o la gravedad de sus trastornos y deficiencias, tiene los mismos derechos fundamentales que sus conciudadanos de la misma edad... El impedido tiene los mismos derechos civiles y políticos que los demás seres humanos... El impedido tiene derecho a las medidas destinadas a permitirle lograr la mayor autonomía posible... El impedido tiene derecho a recibir atención médica, psicológica y funcional... El impedido tiene derecho a la seguridad económica y social y a un nivel de vida decoroso. Tiene derecho, en la medida de sus posibilidades, a obtener y conservar un empleo y a ejercer una ocupación útil, productiva y remunerativa, y a formar parte de organizaciones sindicales... El impedido tiene derecho a que se tengan en cuenta sus necesidades particulares en todas las etapas de la planificación económica y social... El impedido tiene derecho a vivir en el seno de su familia o de un hogar que la substituya y a participar en todas las actividades sociales, creadoras o recreativas... El impedido debe ser protegido contra toda explotación, toda reglamentación o todo trato discriminatorio, abusivo o degradante..."

Declaración de los Derechos de las Personas con Discapacidad, Art. 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9 y 10

"... Especial atención a la no-discriminación y al disfrute, en igualdad de condiciones, por parte de los discapacitados de todos los derechos humanos y las libertades fundamentales, incluida su participación activa en todos los aspectos de la sociedad... La Conferencia... reafirma que todos los derechos humanos y las libertades fundamentales son universales, por lo que comprenden sin reservas a las personas con discapacidades. Todas las personas nacen iguales y tienen el mismo derecho a la vida y al bienestar, a la educación y al trabajo....vivir independientemente y a la participación activa en todos los aspectos de la sociedad...cualquier discriminación directa u otro trato discriminatorio negativo de una persona discapacitada es una violación de sus derechos. La Conferencia pide a los gobiernos que, cuando sea necesario, adopten leyes o modifiquen su legislación para garantizar el acceso a estos y otros derechos de las personas discapacitadas. El lugar de las personas discapacitadas está en todas partes. A las personas con discapacidades debe garantizárseles la igualdad de oportunidades mediante la supresión de todos los obstáculos determinados socialmente, ya sean físicos, económicos, sociales o psicológicos, que excluyan o restrinjan su plena participación en la sociedad..."

Declaración de Viena, Parte I, párrafo 22 y Parte II,
párrafos 63 y 64

"Objetivos... Asegurar el goce de derechos de todas las personas con discapacidad y su participación en todos los aspectos de la vida social, económica, y cultural. Crear, mejorar y desarrollar condiciones necesarias que aseguran oportunidades iguales para las personas con discapacidad y el valor de sus capacidades en el proceso de desarrollo económico y social: Asegurar la dignidad y promover la auto- confianza en las personas con discapacidad... Acciones.... Los gobiernos a todos los niveles deberían promover mecanismos que aseguren la realización de los derechos de las personas con discapacidad y reforzar sus capacidades de integración..."

Programa de Acción del Cairo, Párrafo 6. 29 y 6.32

"Nosotros, Jefes de Estado y de Gobierno... Asegurar que las personas y los grupos desfavorecidos y vulnerables estén incluidos en el desarrollo social y que la sociedad reconozca las consecuencias de la discapacidad y responda a ellas garantizando los derechos de la persona y posibilitando su acceso al medio físico y social... Formularemos y aplicaremos una política que asegure que todos dispongan de protección económica y social adecuada durante el desempleo, las enfermedades, la maternidad, la crianza de los hijos, la viudez, la discapacidad y la vejez.. Garantizaremos la igualdad de oportunidades de educación en todos los niveles para los niños, los jóvenes y los adultos con discapacidades, en condiciones de integración y teniendo plenamente en cuenta las diferencias y situaciones individuales... Nos esforzaremos por que todas las personas con discapacidades tengan acceso a la rehabilitación y a otros servicios para una vida independiente y a una tecnología de asistencia que les permita desarrollar al máximo su bienestar, independencia y participación en la sociedad..."

Declaración de Copenhague, Párrafo 26 (I) y
Compromisos 2 (d), 6 (f) y (n)

"Concebir y ejecutar, en colaboración con mujeres y organizaciones locales, programas de salud con orientación de género que prevean, por ejemplo, servicios de salud descentralizados, presten atención a las necesidades de la mujer durante toda su vida y a sus múltiples funciones y responsabilidades, su limitada disponibilidad de tiempo, las necesidades especiales de la mujer de los medios rurales y la mujer con discapacidades y las diversas necesidades de la mujer según su edad y su condición socioeconómica y cultural, entre otras cosas; hacer participar a la mujer, especialmente la mujer indígena y la mujer de las comunidades locales, en la determinación de las prioridades y la preparación de programas de atención de salud; y suprimir todos los obstáculos que impiden el acceso de la mujer a los servicios de salud y ofrecer toda una serie de servicios de asistencia sanitaria Conseguir que las muchachas y las mujeres de cualquier edad que tengan discapacidades reciban servicios de apoyo..."

Plataforma de Acción de Beijing, Párrafo 106 ( c) y (o)

"Como el ser humano es el aspecto más importante de nuestras preocupaciones respecto del desarrollo sostenible, es también la base de nuestra acción para dar efecto al Programa de Hábitat.... Intensificaremos nuestros esfuerzos por erradicar la pobreza y la discriminación, por promover y defender los derechos humanos y las libertades fundamentales de todos y por satisfacer sus necesidades esenciales...nos comprometemos a mejorar las condiciones de vida en los asentamientos humanos de forma compatible con las necesidades y realidades locales, y reconocemos que es preciso tener en cuenta las tendencias económicas, sociales y ambientales mundiales a fin de garantizar la creación de un entorno mejor para todos. Trataremos también de lograr la participación plena e igual de todas las mujeres y de todos los hombres y la participación efectiva de los jóvenes en la vida política, económica y social. Propiciaremos el acceso sin restricciones de los discapacitados y la igualdad entre los hombres y mujeres en las políticas, los programas y los proyectos de vivienda y de desarrollo de asentamientos humanos sostenibles...."

Declaración de Estambul, párrafo 7

"...Las personas con discapacidad no siempre han tenido la oportunidad de participar plenamente y en condiciones de igualdad en el desarrollo y la gestión de los asentamientos humanos, comprendida la adopción de decisiones, a menudo a causa de barreras sociales, económicas, de actitudes y físicas, así como de la discriminación. Deben eliminarse esas barreras, y las necesidades y las preocupaciones de las personas con discapacidad deben quedar plenamente integradas en los planes y las políticas de vivienda y de asentamientos humanos sostenibles, a fin de que éstas sean accesibles para todos... fomentar la mejora del patrimonio de viviendas existentes mediante rehabilitación y mantenimiento y el suministro adecuado de servicios, instalaciones y comodidades básicos... promover la igualdad de acceso y la plena participación de las personas con discapacidad en todas las esferas de los asentamientos humanos e instituir políticas y disposiciones jurídicas adecuadas de protección contra la discriminación por razón de discapacidad..."

Agenda Hábitat, Párrafo 16, 40 (I) y 43 (v).

Ver también en la Declaración del Progreso Social y Desarrollo, Art. 11, Sección C: Declaración de los derechos de las Personas con Retardo Mental, Principios para la protección de personas con enfermedad mental y el mejoramiento del Cuidado de la salud mental y la declaración sobre los derechos de las personas sordo-mudas- Programa Mundial de Acción Mundial concerniente a las Personas con Discapacidad..."

En Nuestras Manos: Los Derechos Humanos como una Forma de Vida

Filosofía PDHRE

En nuestras manos: los derechos humanos como una forma vida

Ciudades de derechos humanos – Un visión personal
Por Shulamith Koenig

De la caridad a la dignidad! Fortaleciendo los derechos humanos


Encuentro difícil de tomar este desafío no siendo abogada o experta en derechos humanos pero, como alguna gente me llama una "evangelista" - espero contarles sobre el aprendizaje, la promesa de los derechos humanos, a todas las mujeres, hombres, jóvenes, niñas y niños del mundo.

Espero que, por lo menos mientras usted lee estas páginas, convendrá conmigo en que los derechos humanos nos enseñan un estilo de vida, que nos dirige moral y políticamente - protegida por la ley - una herramienta de gran alcance para la acción. Y más que eso, Irwin Cotler, ex- Ministro de Justicia de Canadá, dice que los derechos humanos son una religión secular. De hecho, iré más lejos y llamaré a los derechos humanos "una ideología política". Así, la educación y el aprendizaje sobre esta ideología es "educación y aprendizaje político", una estrategia para el cambio significativo y duradero.

Para superar la desintegración social y económica del mundo, necesitamos promover, organizar e implementar el aprendizaje en derechos humanos para la transformación social y económica en todos los niveles de la sociedad. No tenemos ninguna otra opción. Y, siendo alegóricos: los derechos humanos son los bancos del río en el cual la vida fluye libremente - y cuando vienen las inundaciones, el conocimiento sobre derechos humanos empodera a las personas para consolidar los bancos del río y estar protegido contra daños.

Permítanme regresar a mis orígenes en Israel en donde fue formada mucha de mi opinión del mundo, basada en la idea de la santidad de la vida. Mis padres, judíos polacos que vinieron como adolescentes a Israel, se conocieron y casaron en lo que fue reconocida en ese entonces como Palestina.

A principio de los años 30 mi padre trabajaba como técnico de radiografía en el hospital para tuberculosos en Safad - la ciudad del Kabala. El lugar donde la llamada para el ` Tikun Olam ' fue lanzada, hablando de la responsabilidad de cada uno de nosotros de reparar el mundo. Y reparando el mundo estaban mis padres. En ese hospital en donde mi padre trabajó, se habían organizado sindicatos. Mi padre, un joven de alrededor de 20 años, conoció a las mujeres árabes que eran mal pagadas, lavando el lino sucio en el sótano del hospital . Siendo un verdadero socialista y hablando àrabe, él comenzó a organizar a estas mujeres para incorporarlas al sindicato. Pero pronto, los organizadores del sindicato lo llamaron para hacer frente a un tribunal pequeño que proclamó: ` “Daniel, usted debe saber que esto es un movimiento de trabajo judío, los árabes no pueden pertenecer a él.” Esta historia que oí repetidas veces mientras iba creciendo devino en mi metáfora de la promesa que nosotros hicimos al mundo y faltó. Formó parte de la narrativa de mi vida.

Mi padre nunca integró el sindicato. Y, en los años siguientes él utilizó la historia “de la unión en Safad”, Él pagó bien a sus trabajadores, pero se cuidò de integrarlos al sindicato.
Tanto él como mi madre, que también trabajò con las mujeres árabes, me enseñaron que la moral es más importante que la pertenencia étnica o nacionalidad. En los últimos años, ésta y otras “historias” similares caminaron junto con mí mientras aprendía a comprender los derechos humanos como una forma de vida - una visión y una misión que nos permite romper el círculo vicioso de la humillación. Es aquí donde tengo gran orgullo en citar a mi amigo y mentor, el profesor Upendra Baxi en su libro “Errores inhumanos y derechos humanos”:

“Ninguna frase en la historia humana reciente ha sido más privilegiada para llevar la misión y la carga del destino humano que [ la frase ] "derechos humanos" - el regalo más grande del pensamiento humano clásico y contemporáneo es la noción de derechos humanos. De hecho, más que cualquier otro lenguaje moral disponible para nosotros en este tiempo de la historia, el lenguaje de los derechos humanos está capacitado para exponer la inmoralidad y el barbarismo de la cara moderna del poder.”

Mientras que la brecha de la dignidad entre los árabes y los judíos creció en abismo y profundidad en la conciencia de los judíos en Israel, aceptando esta brecha como realidad inevitable, trabajé con los hombres y las mujeres árabes, llamando a los judíos a reconocer a árabes como seres humanos plenos hacia quienes tenemos una deuda de derechos humanos - igual que la deuda de derechos humanos que el mundo debe a los judíos.

Éstos fueron mis primeros pasos como educadora en derechos humanos.

Mientras que rememoro diariamente este recuerdo reconozco que un verdadero educador de los derechos humanos es una persona, una mujer o un hombre, que es capaz de un análisis sistemático, del pensamiento crítico y de un diálogo sobre problemas políticos, civiles, económicos, sociales y culturales con una perspectiva comprensiva de género, a nivel de la comunidad, guiado por el marco de derechos humanos que conduce a la acción. Esto es una demanda prioritaria para el educador y el educando.
Varias comunidades alrededor del mundo están desarrollando ciudades de derechos humanos en donde la convocatoria de Nelson Mandela a desarrollar una nueva cultura política basada en derechos humanos está siendo investigada y ejecutada por y con la gente, con cada uno sintiéndose un mentor y un monitor.
Las convicciones necesarias para desarrollar ciudades de los derechos humanos son:

  • cada mujer, hombre, joven y niño/a sabe cuando la injusticia y/o la justicia están presentes;
  • cada ser humano espera vivir en dignidad y libre de humillación;
  • el marco holístico de derechos humanos proporciona una pauta viable para el desarrollo económico, social y humano;
  • millones de personas nacerán y morirán sin saber nunca que son sujetos de derechos humanos, que pueden demandar por ellos y romper el círculo vicioso de la humillación;
  • los derechos humanos representan no solamente una letanía de la violación sino una estrategia para el desarrollo societal;
  • las personas conviven en dignidad y en comunidad con otras, mujeres y hombres por igual;
  • si queremos alcanzar la justicia económico-social ningún derecho humano puede ser violado y todos los conflictos se deben solucionar dentro del marco de los derechos humanos;
  • la democracia, para ser verdadera, debe ser un sistema que garantice los derechos humanos a todos y todas, en completa igualdad y sin discriminación;
  • la gente puede fortalecer a los derechos humanos - moviéndose desde el verticalismo patriarcal a la horizontalidad de los derechos humanos.

El análisis realizado por el Banco Mundial, el Informe sobre el Desarrollo Humano y diferentes documentos de Naciones Unidas llaman la atención sobre la abusiva desintegración social en todo el mundo; así como la ausencia de sistemas de ayuda en un mundo donde la gente está buscando significados y formas seguras de pertenencia. Nosotros recordamos cómo el comunismo destruyó la visión y la misión del socialismo y cómo ahora el capitalismo global está erosionando a la democracia. Con todo, un milagro ha sucedido en las últimas seis décadas: la articulación cuidadosa de los derechos humanos en declaraciones, convenios, convenciones y muchos otros documentos que dibujaron la energía y los pensamientos sociales provenientes tanto del socialismo como de la democracia y de millares de años de expectativas y de esperanzas humanas. Juntos, han dotado a los seres humanos de todo el mundo y a las generaciones futuras de una ideología que permite remover la humillación y marcha hacia la dignidad. Esta ideología es llamada derechos humanos.

Contra la perspectiva de estas promesas perdidas y encontradas, de las memorias históricas pesimistas y optimistas, se están desarrollando las ciudades de l derechos humanos. Están concebidas como una manera práctica para que toda la gente aprenda el significado de los derechos humanos en sus vidas y ejerza los derechos humanos como una forma de vida. Cuando las personas, en las ciudades de derechos humanos, están participando en planear el futuro de la humanidad, guiados por la visión holística del marco de derechos humanos, están efectivamente cambiando el mundo.

¿Qué es una ciudad de derechos humanos? Imagine la vida en una sociedad donde todos los ciudadanos y ciudadanas aprenden sobre derechos humanos y hacen un compromiso para construir una comunidad basada en la justicia económica y social, en igualdad y sin discriminación; donde todas las mujeres y hombres participan activamente en las decisiones que afectan sus vidas diarias guiados por el marco de derechos humanos; donde la gente ha internalizado y socializado conscientemente la visión holística de los derechos humanos para superar el miedo y el empobrecimiento; una sociedad que proporciona seguridad humana, el acceso al alimento, la vivienda, la educación, la salud y el trabajo con salarios decentes, compartiendo estos recursos con todos los ciudadanos, no como regalo, sino como la realización de derechos humanos. Una ciudad de derechos humanos es un modelo práctico y viable que demuestra que el desarrollo de tal sociedad es posible.

Como mensaje de esperanza, aquí están algunas voces de las ciudades de los derechos humanos:
“Cuando aprendí que la educación es un derecho humano, yo aprendí que debo demandar por mis derechos humanos, de modo que en dignidad pueda sostenerme y sostener a mis padres cuando sean más viejos.' (Niño de la ciudad de los derechos humanos - Nagpur, la India).

“Si usted conoce los derechos humanos derechos humanos, usted sabe que la salud y el alimento están incluidos, y eso me hace sentir bien por mi familia y toda la gente porque eso no es caridad.' (Mujeres de la ciudad de derechos humanos - Thies, Senegal).

“El aprender sobre sobre derechos humanos permitió que redujéramos malentendidos entre nosotros. Antes de que nos casáramos, las mujeres eran miradas como esclavas. Ahora entendemos que cada uno de nosotros tiene roles dentro de la familia. Las mujeres ahora entienden que son iguales y los hombres acuerdan con esto”.(Hombre, ciudad de los derechos humanos - Kati, Malí)

“Deseamos que los derechos humanos sean discutido en los periódicos, la radio y la televisión para motivar a la gente a tomar las acciones por los derechos humanos de todas las personas de la ciudad”. (Mujeres de Rosario – Ciudad de Derechos Humanos de la Argentina).

Dos mil millones personas viven hoy en ciudades. Las ciudades son un microcosmo de un Estado con todas sus promesas y problemas. Cuatro mil millones personas vivirán en ciudades en el plazo de 15 a 20 años. Con multitudes de gente y de temas intereactuando e interrelacionando no hay ningún conocimiento, sistema de ayuda, o dirección inherentes en cuanto a cómo vivir el uno con el otro en dignidad y cómo seguir prácticando valores morales en el cambiante y áspero mundo actual. Las realidades multi-plurales de las personas dentro de la sociedad de información y el número creciente de seres humanos- de los cuales el 50% son menores de 25 años- necesitan ser urgentemente atendidas desde el punto de vista moral y político. Esto no es una Utopía. ¡Esto es una esperanza!

En las ciudades de derechos humanos – a las cuales a menudo se les unen las autoridades locales - los habitantes de la ciudad, una amplia gama de organizaciones no gubernamentales, de socios y de organismos responsables de aplicación de las leyes, trabajan juntos para idear y para diseñar programas de diálogo y de aprendizaje. El propósito de éstos es instalar un sentido de la propiedad de derechos humanos como form de vida y relevar las preocupaciones de laciudadanìa. La ciudad, sus instituciones y sus residentes, como entidad económica y política social compleja, se convierte en un modelo para la participación de los ciudadanos en su desarrollo. Este proceso conduce al mapeo y el análisis de las causas y los síntomas de violaciones tales como pobreza y patriarcado y al diseño de medios y caminos para alcanzar el bienestar en su ciudad y la realización de los derechos humanos.

La resolución apropiada de los conflictos es una consecuencia inevitable del proceso de aprendizaje de cómo mujeres y hombres trabajan para asegurar la sustentabilidad de su comunidad como sociedad viable, creativa y segura.

En los Comitès Coordinadores en las ciudades de derechos humanos estan representados los trabajadores, grupos religiosos, organizaciones no gubernamentales, grupos de base, quienes trabajan en los temas referidos a las mujeres, niños/as, trabajadores, pueblos aborígenes, pobreza, educación, alimento, vivienda, salud, medio-ambiente y resolución de conflictos y, el resto de los habitantes, son incorporados por educadores para diseñar el proceso de aprendizaje reflexionando sobre los derechos humanos como significante al procedimiento de toma de decisión.

En las ciudades de derechos humanos, las comunidades son capacitadas mediante el aprendizaje sobre derechos humanos como forma de vida para lograr, paso a paso, un desarrollo sostenible, paz, justicia económica y social y seguridad humana. Juntos diseñan las acciones que aseguran de que la democracia esté siguiendo los principios, normas y estándares de los derechos humanos y de que éstos están integrados en las políticas que dirigen la vida de la ciudad. Trabajan para consolidar las actividades que aseguran el desarrollo y la responsabilidad de la comunidad. Los individuos y los grupos participan en la acción - cada ciudadano es un socio creativo del cambio sostenible. Y, como identifican necesidades, adoptan este marco inclusivo, dando ímpetu para lograr una vida mejor para las generaciones futuras.

Después de aprender sobre los tratados de derechos humanos que su gobierno ha ratificado, tiene lugar un análisis con una perspectiva del género para examinar:

Los leyes de la ciudad. ¿Respetan los principios que sustentan los derechos humanos?
Las políticas que dirigen la vida de la ciudad. ¿Responden a las obligaciones asumidas?
Las relaciones en la ciudad, en la comunidad y con las autoridades. ¿Están desarrollando una comunidad guiada por estos principios?

Para alcanzar estas metas crean un proceso de aprendizaje progresivo vertical y horizontal. Gradualmente, las vecindades, las escuelas, las instituciones políticas, económicas y socialesy las ONGs, examinan el marco de los derechos humanos relacionàndolo con sus creencias tradicionales, memoria colectiva y las aspiraciones con respecto al medioambiente, la justicia económica y social, los diferentes temas y preocupaciones. Como agentes del cambio, aprenden a identificar, monitorear y documentar sus necesidades y a comprometerse en una de las acciones más importantes de la ciudad: los presupuestos participativos alternativos que progresivamente responden a las necesidades de los derechos humanos de la comunidad, dando poder a los derechos humanos.

Es importante observar que el aprendizaje de los derechos humanos y su socialización iluminan la normativa y el poder empírico de los derechos humanos como una herramienta en esfuerzos individuales y colectivos para señalar desigualdades, injusticias y abusos ocurridos en cualquier lugar, por ejemplo, en el hogar, en el lugar de trabajo, en las calles, prisiones, cortes judiciales. Incluso en sociedades reconocidas como democráticas, los ciudadanos y los decisores políticos deben aprender a comprender los derechos humanos y las obligaciones y las responsabilidades que representan de una manera holística y totalizadora. En las ciudades de derechos humanos la gente aprende a cumplir efectivamente los derechos humanos. Entienden, como ya señalé anteriormente, que ésta es la promesa y la responsabilidad que sus gobiernos han emprendido cuando ratificaron las convenciones y tratados de derechos humanos, comprometiéndose en escudriñar leyes, políticas, recursos y relaciones humanas.

Debo advertir que las ciudades de derechos humanos no son una agenda urbana. Las ciudades son microcosmos de Estados. Y, como el Estado, la ciudad y sus instituciones son entidades sociales, económicas y políticas complejas. Todos los problemas económicos cotidianos, los dilemas societales y las abrumadoras situaciones de desigualdad, discriminación, violencia y pobreza que están presentes en un estado están presentes en ciudades, en una escala más pequeña pero a menudo con mayor intensidad. En resumen, es evidente que las preocupaciones políticas, civiles, económicas, sociales y culturales de los derechos humanos están presentes en la vida de la ciudad.

La ciudad de derechos humanos se convierte así en un modelo de transformación para el Estado. Comprometiendo a los gobiernos nacionales y locales, a las ONGs , grupos religiosos, sindicales, profesionales, de mujeres, todos los que llevan las cargas del desarrollo social, económico y humano, en la identificación de las luchas y las necesidades referidas a los derechos humanos. Los esfuerzos que se realizan en las ciudades de derechos humanos pueden entonces irradiarse a través de todo el país . A través del aprendizaje y el diálogo en una comunidad más contenida, la sociedad civil puede trabajar para lograr una vida libre de miedo y necesidades tanto para las mujeres como para los hombres. Si convenimos que la gente anhela pertenecer en dignidad en su comunidad, las actividades en las ciudades de los derechos humanos empoderan a las personas para expresar libremente sus expectativas y aspiraciones. Como aprenden sobre la promesa de los derechos humanos para el alimento, la educación, la vivienda, la salud, y el trabajo con salarios justos, también aprenden sobre los presupuestos y la necesidad de la realización progresiva de los derechos humanos económicos y sociales. Por lo tanto, la responsabilidad social es un resultado importante de estas actividades donde la gente se siente sujeto de derechos humanos y demanda por ellos para sí y los demás dentro de sus realidades sociales y económicas.

Convertirse en una ciudad de derechos humanos es desarrollar un modelo para la participación de los ciudadanos en el desarrollo de su comunidad. En las ciudades de derechos humanos, están siendo entrenados equipos de educadores de derechos humanos para la transformación social y económica. Estos nuevos educadores apoyarán el desarrollo de nuevas ciudades de derechos humanos y participarán en el diseño y elaboración de materiales escritos y visuales, de estrategias y de metodologías. Éstos tendrán una perspectiva de género y serán de alto nivel académico. Las actividades en las ciudades de los derechos humanos serán publicadas en todo el país, y deben irradiar conocimiento y servir como modelo para estabilizar la democracia y el buen gobierno.

Y lo más importante, la gente experimentará el poder que crece del conocimiento que cada individuo hace una diferencia.

El desarrollo de las ciudades de derechos humanos está creando un espacio para el compromiso cívico activo en el nivel local, nacional y global en el marco de derechos humanos.
Las ciudades de los derechos humanos son la gente que nos da soluciones para el futuro y posiblemente una nueva cultura política basada en los derechos humanos. Es desde las ciudades de derechos humanos que el análisis significativo de los derechos humanos como forma de vida puede emerger y, de esta manera. devenir un cambio sustentable.

En enero de 2006, las ciudades de derechos humanos son:

  • Rosario, Argentina
  • Thies, Senegal
  • Nagpur, India
  • Kati, Kayes y Timbuktu, Mali
  • Nimamobi, Walewale, Bongo, Ghana Graz, Austria
  • Bucuy-Municipio de Filipinas
  • Edmonton, Canadá
  • Mogale, Sudáfrica
  • Porto Alegre, Brasil

(Nuevas ciudades de derechos humanos: Bihac-Bosnia; Musha-Rwanda; Korogocho-Kenia)

Ahora que he articulado el sueño, compartiré las historias de algunas personas de las ciudades de los derechos humanos:

Rosario, Argentina: Una sesión interactiva de capacitación fue llevada a cabo con los nuevos cadetes en la academia de policía por Susana Chiarotti. Susana es abogada, experta en derechos humanos y una activista muy eficaz de la comunidad. Ella es una líder de los derechos humanos de las mujeres, muy conocida en América Latina. Estuvo exiliada en Bolivia por siete años y tuvo la determinación de ser la primera en trabajar en derechos humanos con la policía en la ciudad de derechos humanos de Rosario. Durante la primera clase ella pidió que los cadetes hicieran sus preguntas y comentarios. Un joven se levantó para quejarse por la carencia de los derechos humanos en la academia. Junto al grupo estaba el jefe de policía de la provincia de Santa Fe, donde se localiza Rosario, quien le dijo en voz alta airada a este cadete: Siéntese y cállese”!' No, no me sentaré - respondió el joven - con total respeto a usted, señor, acabo de aprender aquí que los derechos humanos permiten que hable libremente, ue los puedo reclamar abiertamente y que pertenecen a todos!” Él continuó presentando su queja.

Susana quedó apenada, pensando de que ésta sería la primera y última oportunidad que ella tendría en trabajar con la policía. Cuando ella llegó a su oficina una llamada del mismo jefe de policía la esperaba. Él le dijo cuán impresionado estaba con la clase y le pidió que ella introdujera derechos humanos en la formación de la policía de la provincia de Santa Fe .

Entonces fue ideado un programa con mayor cantidad de temas relacionados con la discriminación del policía en la comunidad. Una vez que estas específicas acciones discriminatorias fueran identificados por el comité coordinador, el entrenamiento de la policía fue desarrollado y facilitado por los educadores y los líderes locales de la comunidad.

Visité Rosario otra vez un año más tarde. Susana quiso presentarme al director de la academia provincial de policía. Él no habla inglés y yo no hablo español, pero para satisfacerme él aprendió decir en inglés lo siguiente : “Señora Koenig no hay otra opción que los derechos humanos!” Desde ese día me he apropiado de esta declaración como el lema de nuestro trabajo.

Rosario, la primera ciudad de derechos humanos, fue iniciada para terminar con la humillación y el dolor experimentados tan intensamente en ese país. Como resultado del entrenamiento en estos cursos, la policía está comprometida a un diálogo sobre derechos humanos con los grupos y los individuos vulnerables en la ciudad y ahora están colaborando en la educación de los derechos humanos y actividades en las vecindades. Es una experiencia gratificante, que se refleja en la capacitación de los derechos humanos que se ha realizado en la ciudad continuamente desde 1997. Además, esto también se ha convertido en un programa de entrenamiento para la policía en la provincia de santa Fe, de la cual Rosario es la ciudad más importante.

Las actividades del comité coordinador en Rosario incluyeron: un informe sobre los malos tratos y la persecución de travestis y de prostitutas.

Diseñó un concurso para niños/as en 50 escuelas para parafrasear la Declaración Universal de Derechos Humanos. El comité coordinador reunió a mujeres de las vecindades para escribir un capítulo del informe sombra al Comité de Derechos Humanos de Naciones Unidas. Además, en los barrios, la gente está aprendiendo sobre los MDGs y el desarrollo del presupuesto participativo que se presenta al Concejo de la ciudad. Un proyecto, con la participación de los Tobas, comunidad indígena, ha dado lugar al bosquejo de su propio “Pasaporte ciudadano”'. El primer artículo de este pasaporte invita a la gente de Rosario a no tratar a la gente Toba como ladrones cuando van de compras.

Y, recientemente, las mujeres pobres que asisten a los hospitales, invitaron a doctores y enfermeras para ver a través del “teatro del oprimido” cómo son maltratadas cuando van a hacerse atender a los efectores públicos de salud. Esto dio lugar a acciones inmediatas de los directores para cambiar la situación y a la organización de cursos sobre derechos humanos dirigidos a estudiantes de medicina.

Todos lo señalado y más aún, permite tener un mapa de las violaciones y de las realizaciones referidas a derechos humanos en la ciudad. Esto conduce a la acción específica, guiada por el conocimiento de los derechos humanos que la gente en la ciudad ha internalizado como forma de vida.

Una de la más fuertes de las historias del corazón viene de la aldea de Malikunda, en las afueras de la ciudad de derechos humanos de Thies, en Senegal: La práctica de FGC - corte genital femenino - es una violación terrible de los derechos humanos. Muchos intentaron terminar con esta práctica, pero sin ningún resultado significativo. Sin embargo, TOSTAN, una organización de los sectores más humildes de senegaleses, ha trabajado por muchos años con las mujeres en las aldeas introduciéndolas en la democracia, la literatura, la salud y la participación, como manera de satisfacer sus derechos humanos.

En 1997, una brecha ocurrió como resultado de la educación en derechos humanos. Conocí a Molly Melching, directora de TOSTAN, en Alemania en una conferencia de la UNESCO sobre la enseñanza para adultos donde ella participó en un taller de PDHRE sobre la educación de derechos humanos para la transformación social y el desarrollo de las ciudades de los derechos humanos. Ella estaba muy entusiasmada con nuestro encuentro y compartió conmigo la siguiente asombrosa historia, afirmando claramente que cuando la gente desarrolla un sentido de la propiedad de derechos humanos sobreviene un significativo cambio.

Ésta es su historia: En julio de 1997, las mujeres de Malicounda, Bambara, decidieron: ¡ninguna práctica más de FGC en las muchachas jóvenes de la aldea! ¿Cómo un grupo de mujeres africanas de un grupo étnico, que ha practicado FGC por millares de años, tiene el valor de plantarse y de decir “nunca más” a una tradición tan inculcada? ¿Cómo convencieron a otros miembros de su comunidad, particularmente a los hombres y mujeres de mayor edad que luchan para preservar las tradiciones Bambara? Las mujeres de Malicounda habían comenzado a cambiar como resultado de su participación en el programa básico de educación en lengua nacional del TOSTAN/UNICEF/Gobierno.

Comenzaron a pensar y a hablar de las cosas que nunca habían discutido antes, las cosas que habían sido siempre “tabú” En el módulo 1, las mujeres trabajaron en la solución de problemas. En el módulo 2 aprendieron sobre los gérmenes y la propagación de enfermedades. Estudiaron derechos humanos en el módulo de salud de las mujeres y particularmente el derecho a la salud.

El programa les dio confianza que podrían cambiar las cosas que desearan. Aprendieron que los derechos humanos implican la libertad de cada mujer para decidir por sí mismo lo que ella hace con su cuerpo - el derecho de preservar su cuerpo sin la mutilación o de cambiar. Hablaron con sus maridos que entendieron sus preocupaciones. Animadas por la ayuda de sus maridos crearon una teatralización sobre los derechos humanos que incluía mensajes sobre los peligros de la circuncisión femenina. Fueron a todas las vecindades y también invitaron a la partera de la aldea a estas sesiones. También la convencieron. Después de sólo algunos meses, las mujeres de Malicounda, acordaron parar las ceremonias por este año y pararlas de hecho por siempre. La mujer más anciana dijo en una de las reuniones: “¡Las viejas mujeres éramos las que insistíamos para que sean todas las muchachas circuncidadas! Pero en la clase aprendí sobre los derechos humanos universales. ¿Usted sabían que cada hombre y mujer tiene el derecho de casarse y de vivir su vidas según su propia creencia? Me dí cuenta que no podría por más tiempo imponer mi voluntad a mis hijos y nietos”. El jefe de la aldea presente en la discusión dijo:”No soy un miembro de la clase, pero apoyo la decisión de las mujeres.” Las mujeres dijeron: “¡Hemos tomado nuestra decisión! Vamos a parar la circuncisión femenina en Malicounda. Nos damos cuenta que podemos hacer una diferencia. Si nuestra cultura viola nuestros derechos humanos, deseamos una cultura de los derechos humanos.” También aprendí de Molly que la televisión francesa vino a entrevistarse con a la gente de la aldea. Una pequeña muchacha estaba corriendo delante de las cámaras fotográficas. Su madre la llamó en voz alta:”Sensen, Sensen. Ven aquí!”. el cameran preguntó “¿Qué signfica Sensen”.

“Derechos humanos”, contestó la madre con orgullo. “¿Por qué usted la llama derechos humanos?' el cameraman preguntó otra vez. Y la madre respondió “Porque ella es la primera muchacha en la aldea que no fue circuncidada”.

Los hombres y las mujeres declararon igualmente el fin de la FGC delante de la cámara utilizando el lenguaje de derechos humanos. Se sintieron orgullosos cuando tuvieron el reconocimiento de la comunidad internacional en cuanto a lo que ellos creyeron era decente y correcto. Éstos son las normas y los estándares que ahora ellos han aceptado como propios. Estas mismas mujeres en la aldea de Malikunda varias semanas depués reclamaron a sus maridos, parcelas de tierra para cultivar vegetales. Dijeron a sus maridos, “la tierra es un derecho humano” y consiguieron la tierra. El escuchar a Molly me convenció otra vez de que los hombres deben entender: para proteger sus propios derechos humanos deben proteger los derechos humanos de mujeres.

Creo, que cuando la gente internaliza la noción de que los derechos humanos pertenecen a todos, cuentan con un terreno más seguro para la negociación - la única manera en que las personas pueden comfortablemente relacionarse unas con otras. En la ciudad de derechos humanos de Thies, la segunda ciudad más grande de Senegal, los niños/as pidieron, después de aprender que la educación es un derecho humano: “si la educación es un derecho humano que pertenece a todos, por qué es que mis vecinos no van a la escuela?' Sus profesores les dijeron “que sus padres no los habían registrado cuando nacieron”. Durante algunos días, por tres años, equipos de niños entre 9 y 18 años, fue de casa en casa a localizar a niños sin registrar. Identificaron a 4.312 niños en estas condiciones,esta información recogida por los equipos fue llevada a las oficina gubernamentales y registrada. Para ampliar la capacidad de la escuela para acomodar a estos niños, los equipos presionaron por más aulas y profesores.

También en Thies, mujeres y hombres en varias vecindades que habían aprendido sobre la salud como derecho humano, participaron limpiando montañas de basura y establecieron las normas para la disposición de la basura e informaron a la comunidad. También invitaron la oficina del alcalde para asumir la responsabilidad de la recolección de la basura. Un plan completo para limpiar la ciudad fue presentado por los grupos de trabajo a la gente de Thies y al gobernador.

Tales historias de acciones y de cambios significativos podrían llenar un libro de la ciudad de los derechos humanos de Kati en Mali, en donde ahora están plantando árboles y están discutiendo los efectos de la poligamia en las mujeres, de la de Rosario, donde las mujeres pobres piden ser tratadas con dignidad en los hospitales, liderando la reforma y la enseñanza de derechos humanos en las escuelas médicas locales.

La responsabilidad humana de un educador de los derechos humanos resulta a menudo abrumadora. Esto no es porque no tomo esta responsabilidad muy seriamente sino porque creo que todavía no sabemos cuál es educación de los derechos humanos y el aprendizaje a nivel de comunidad. ¿Cuáles son los pedagogías y las metodologías que conducen a la transformación social y económica significativa y sostenida? ¿Qué significa desarrollar una nueva cultura política basada en los derechos humanos? Pues he viajado alrededor del mundo aprendiendo, enseñando, y escuchando las interpretaciones que mujeres y hombre tenían sobre sus vidas, así como ellos fueron introducidos a los derechos humanos como forma de vida y, ha llegado a estar muy claro para mí , que es de importancia crítica que examinamos el orden patriarcal del cual todos somos parte. Me he dado cuenta que necesitamos investigar cómo, a través del aprendizaje sobre derechos humanos, las mujeres y los hombres pueden moverse para abrazar una nueva manera de vida - una vida de igualdad, sin discriminación.

Como parte de este excitante y gratificante proceso, estamos trabajando en las ciudades de derechos humanos a “descubrir” y analizar cómo la opresión universal del patriarcado trabaja - patriarcado como el sistema en la base de la mayoría de las violaciones de los derechos humanos. Estamos intentando examinar cómo está interconectado a otras formas de discriminación, particularmente el racismo, el nacionalismo y la xenofobia.

Estamos procurando estudiar el patriarcado como el sistema que acciona formas de supremacía, de jerarquía y de explotación. Lo más importante, estamos discutiendo cómo la educación de los derechos humanos puede transformar y superar el sistema patriarcal para una vida con derechos humanos para todos/as. Las mujeres, los hombres, los/as jóvenes y los niños/as pueden conocer y demandar sus derechos humanos.

Romper el círculo vicioso de la humillación significa que el oprimido debe enfrentar a sus opresores para mantener la dignidad, la justicia y la libertad para todos o bien, corremos el riesgo de perpetuar las humillaciones, donde nosotros devenimos en nuevos opresores. En otras palabras que nos convertimos de víctimas en violadores: mientras nos apartamos de la humillación, a menudo humillamos a otros.

Cada uno de nosotros, mujeres y hombres por igual, hemos nacido en un mundo de privilegiados y de desvalidos, de poderosos y deposeídos - un sistema de justicia e injusticia - donde intercambiamos la igualdad por la supervivencia -- un orden patriarcal. En estas estructuras de la sociedad nos socializan para dominar y para excluir otros: mujeres/hombres, minorías/mayorías, niños/adultos, pobres/ricos.

Así, para moverse hacia el cambio estamos comtemplando el desarrollo de una campaña "- - transformar el orden patriarcal a una cultura de los derechos humanos a través del aprendizaje en derechos humanos..". -- desafiando la supremacía blanca, el patriarcado, la desigualdad y la discriminación en todas sus formas. Nuestro análisis no debe solamente ser comprensivo, sino que también debe proporcionar las soluciones para un cambio radical. De acuerdo con nuestra experiencia, el aprender sobre derechos humanos resulta relevante para nuestras vidas diarias; es en sí misma una herramienta que nos ayuda a ver cómo los patrones de la opresión forman nuestra ideología y comportamientos - centrándose en nuestra similitudes como seres humanos así como en nuestras diferencias, viéndolas con alegría y no como una carga.

Como educadores de derechos humanos estamos intentando constantemente entender qué necesita saber la gente e internaralizar para poder combatir el sexismo y el racismo, que son sin dudas, interdependientes. Estamos buscando el desarrollo de una estrategia para revelar y enfrentar la base patriarcal. Mientras que las mujeres y los hombres investigan los efectos del patriarcado en sus vidas, también adquieren una cierta responsabilidad acerca de los comportamientos opresivos. Como parte de esta confrontación y para permitir un diálogo de iguales, la tarea del educador de derechos humanos es asistir a la gente en el proceso de cambiar las estructuras que dominan las relaciones globales, estados y comunidades, dentro de la familia y entre individuos.

Es en las ciudades de derechos humanos que los mecanismos y las especificidades de los sistemas opresivos y de las estructuras que trabajan dentro de ellas pueden ser identificados a través del diálogo entre las mujeres y los hombres. Como parte de una campaña para transformar el orden de los derechos humanos a un sistema de derechos humanos a través del aprendizaje en derechos humanos , hombres y mujeres buscarán los procedimientos y las herramientas que desmonten las estructuras existentes. Estoy convencida de que no podremos avanzar en las agendas de justicia social y económica a menos que comencemos a buscar cambios en nosotros mismos y cambios en los sitemas sociales. Las ciudades de derechos humanos pueden, en el futuro, servirnos con sus experiencias ricas y valiosas. La campaña ahora se está planeando en cada una de las ciudades con varios grupos alrededor del mundo. Ciento cuarenta mujeres y hombres se encuentran afinando el documento base de las bases de esta campaña. (los detalles se pueden encontrar en www.pdhre.org).

Esta búsqueda del camino más correcto, el que nunca realmente existe, está instalada en las discusiones sostenidas dentro de los diferentes comités de coordinación de las ciudades de derechos humanos cuando ellos identifican violaciones de los derechos humanos hacia y dentro de grupos y de comunidades discriminados para hacer eficaces la educación en derechos humanos y la capacitación en estrategias.

Se reconoce a menudo que la discriminación y la desigualdad son experimentadas y están interconectadas a través de una amplia gama de diferencias: edad, género, raza, pertenencia étnica, religión, sexualidad, nacionalidad, discapacidad y otras categorías sociales, observando que la opresión también ocurre en una variedad de ámbitos: familias, escuelas, comunidades, ciudades y países. El reconocimiento de la extensión de los problemas es un paso crucial hacia descubrir qué necesidades deben ser satisfechas para dar cuenta de una visión holística y práctica de los derechos humanos.

Esencialmente esto no es lo único. Muchos movimientos, coaliciones, grupos e individuos enfrentan valerosamente diversas formas de discriminación que causan humillación e injusticia. Sin embargo, el discurso de las ciudades de derechos humanos y su aprendizaje nos ubica en un diálogo que prevé un mundo nuevo, diferente, donde la igualdad de todos los seres humanos será alcanzada en una cultura de los derechos humanos en la cual el respeto por la dignidad y la igualdad se convierta en un código para vivir los derechos humanos como forma de vida.

Cuando le preguntaron a Voltaire: qué debemos hacer sobre derechos humanos él dijo: “¡Deja a la gente conocerlos!”

De hecho, intrínsecamente todos sabemos sobre derechos humanos y, si sondeamos, todos sabemos qué necesidades deben ser satisfechas. Sin embargo, nunca nos hemos tomado el tiempo para examinar a fondo el valor práctico de los derechos humanos para la vida misma. Esto es lo que se está probando en las ciudades de derechos humanos.

El único lugar en el que podemos aprender sobre la urgencia en que la gente sepa derechos humanos como una forma de vida es desde la misma gente. Por ejemplo, al inicio de nuestros esfuerzos para equiparar los derechos humanos sociales, culturales y económicos con los políticos y civiles, realizamos más de 30 talleres en 30 países, financiados por el Ministerio de Asuntos Exteriores de Noruega. (Emprendimos este esfuerzo a comienzos de los años 90. Creo que estos talleres fueron un factor importante en el cambio que muchas de las organizaciones de derechos humanosemprendieron hacia finales de los años 90 para tratar los DESC). Uno de estos talleres debía realizarse en Nairobi, Kenia.

Planeábamos sostener un taller con 25 organizaciones sociales para introducirlas en los derechos económicos y sociales, con la esperanza de que integraran este aprendizaje sobre derechos humanos en su trabajo, para hacer su defensa más viable. La policía, enterada de que se realizaría tal reunión, ordenó cancelarla. La persona que organizaba este taller llamó urgentemente para solicitar 200 dólares adicionales para contratar un autobús y llevar a los participantes a un lugar de reunión fuera de Nairobi. Llegando al lugar de la reunión, advirtieron a un policía ubicado en la parte posterior del cuarto.

Los facilitadores decidieron ignorarlo e introdujeron cuidadosamente las necesidades humanas como derechos humanos. Mientras que la discusión prosiguió hablando del alimento y la vivienda como derechos humanos, el policía se levantó y dijo en voz alta:”Paren paren paren”. La reunión se interrumpió. “¿Por qué debemos parar?”. “Debo decirles algo importante”, gritó el policía, “ si éstos son derechos humanos, usted debe venir a enseñarlos a mi aldea”. Supimos entonces que nuestros caminos deben conducirnos a las aldeas del mundo.

Para que los derechos humanos sean entendidos como forma de vida, es absolutamente esencial que la gente aprenda que tales derechos les pertenecen como realización de sus esperanzas y expectativas. Una educadora, gran pensadora de los derechos humanos en Costa Rica, Maria Suarez, ha contribuido al desarrollo de la enseñanza de cómo la gente puede aprender a distinguir entre las violaciones y la realización de derechos humanos como una forma de vida.

Facilitando un taller para las mujeres provinientes de varios países de América Central, ella comenzó la sesión de la mañana hablando de la dignidad humana y de los valores de los derechos humanos en la vida de las mujeres como una herramienta para alcanzar la igualdad y superar la discriminación contra ellas. Incitó a las mujeres a buscar en sus propias experiencias para concretar el proceso de aprender, y les pidió: “Por favor, cuéntenme sobre la primera vez que sus derechos humanos fueran violados”. Una mujer mayor contestó: “Yo tenía 13 años y me forzaron a casarme con el hombre que me violó '. (por muchos años, en varios países de América Latino, no castigaban a un hombre que había violado a una mujer si se casaba con ella)

Por la tarde, después de que cada uno de las mujeres hubiera contestado esta primera pregunta - que era a menudo un proceso muy doloroso - otra pregunta fue hecha: “¿Cuándo fue la primera vez que sus derechos humanos fueron contemplados?' La misma mujer que habló sobre la violación por la mañana contestó: “A la edad de 52 años fui de nuevo a la escuela a acabar mis estudios.” Innecesario decir que esta mujer entendía en cada parte de su ser todo sobre derechos humanos. En la presentación de estas dos historias de su vida, ella “escribió” la declaración universal de derechos humanos. Sin mucha más preparación ella podría ser de hecho una educadora en derechos humanos, educadora, principiante y dialoguista, con sus nietos y en su comunidad - alcanzando dignidad dentro de su comunidad, superando violaciones y moviéndose hacia la realización de una manera sostenida.

Es por lo tanto absolutamente obvio para mí que hablando delos derechos humanos como unas “reglas del tránsito” para la convivencia humana es una manera de discutir democracia, igualdad, justicia y discriminación. Describiendo al principiante de los movimientos de mujeres y de hombres, de la juventud y los niños/as el estar libres del miedo y de la necesidad, yo me refiero a las regulas del tránsito como una función práctica, como las reglas de un juego.

Es muy gratificante observar cómo esta metáfora permite a la gente descubrir los derechos humanos como forma de vida. Se clarifican a sí mismos cómo desean moverse en el mundo, en dignidad y en relación con los/as otros/as. Vida como movimiento; democracia como sistema de derechos humanos; justicia económica y social para las mujeres y los hombres. Es extremadamente importante que usemos la imaginación, las intuiciones y las dudas que las personas tienen en este mundo tan amenazador para entender el significado verdadero de los derechos humanos.

Y por último, pero no menos importante, nunca hablo de “derechos” sino de “derechos humanos”. Encuentro que hay una diferencia conceptual entre los dos. Los derechos son verticales y los derechos humanos son horizontales. Los derechos son derivados legales de los derechos humanos y como tales pueden ser tomados y ser dados; derechos no tan humanos, porque nacieron derechos. Cuando repruebo a la gente sobre esto, ellos dicen: significamos siempre los derechos humanos, ésto es sólo una omisión lingüística. No acepto que esto es una omisión, o que cuando hablamos de “derechos”, estamos hablando efectivamente de “derechos humanos”. Estas dos sílabas - ser humano - son las que los hacen una forma de vida. La lengua es la cuerda de salvamento de los derechos humanos y debemos protegerla.

Visité los territorios ocupados palestinos antes de la segunda Intifada. Me llevaron a una escuela en donde los jóvenes preparaban las muestras para una demostración. Las muestras decían, “Deseamos los libros, deseamos los libros.” Dije a los jóvenes, “Oh, no, ustedes no desean los libros.” Me miraron con suspicacia y dijeron, “Sí. Deseamos los libros para nuestra escuela, los libros que ahora nos son negados”. Di vuelta a una cara de la muestra y escribí en ella, “Deseamos nuestros derechos humanos, deseamos los libros.” Los jóvenes, viviendo bajo la ocupación, entendían la energía del lenguaje que compartí con ellos y copié el mismo mensaje en las otras muestras. Una cierta clase de transcendencia sucede cuando las personas entienden que son sujetos de derechos humanos y aprenden a expresar y visualizar sus vidas en clave de derechos humanos. Libros no como caridad, sino como un derecho humano.

Cuando damos un pedazo de pan a un niño hambriento debemos saber que hemos realizado un acto de derechos humanos. Y, más crucial, el niño debe saber que ella o él ha recibido un derecho humano. El círculo vicioso de la humillación se puede cerrar no con caridad, sino con dignidad. Emmanuel Levinas, filósofo Francés-Judío, que murió hace algunos años, escribió “si una persona faltara del mundo, la verdad absoluta sería diferente”. Qué penetración asombrosa en el valor de los seres humanos y del “otro”. Con una cierta humildad me he apropiado de esta declaración para decir “si una persona faltara del mundo, los derechos humanos serían diferentes. Los derechos humanos son la verdad, y todavía se están desarrollando”.

La realización de los derechos humanos como una forma de vida es el desafío más grande al que podemos hacer frente como seres humanos. Es crucial que todos adoptemos como mantra que los derechos humanos representan un marco moral, social y político que deseamos que nuestros niños/as y sus familias sientan como propios y los usen como pauta para el cambio, un marco que pueda conducirlos a participar en las decisiones que determinan sus vidas, cualquiera sea su edad.

No nos olvidemos de que en 50 años la población global ha crecido a partir de dos mil millones a seis mil millones de personas. Estas multitudes se pueden guiar y ayudar a través del aprendizaje en derechos humanos como forma de vida. De estos seis mil millones, tres mil millones son menores de 25 años. En los líderes jóvenes de cada país - juventud - entre los 16 y 25, que no han tenido ninguna enseñanza convencional y no tienen ningún sistema de ayuda deben identificarse y con ellos crear una nueva vocación: educadores de los derechos humanos al nivel de la comunidad. Dejemos a la juventud tener un futuro que pueda llamar propio. ¡Dejémolos ser definidos a través del aprendizaje en derechos humanos, porque los derechos humanos proporcionan esperanza! Necesitamos encontrar maneras de alcanzar y de compartir con ellos un sistema de valores llamado derechos humanos, protegidos por la ley que proporciona el estímulo ilimitado para mantener su amor propio y para demandar por su vida en dignidad. Esto por sí mismo es un enorme en derechos humanos que estamos intentando en las ciudades de derechos humanos.

Y a usted, lector, espero que participe en el desarrollo de más ciudades de derechos humanos en el mundo, ciudades que irradiarán la visión holística, la misión y las maneras prácticas de derechos humanos como forma de vida. Está en sus manos.
¡Con esperanza y una sonrisa!

Nota Shulamith Koenig, ganadora del premio 2003 de derechos humanos de la O.N.U.

Obligaciones que tienen los gobiernos para asegurar los derechos de las personas con discapacidad

¿Cuáles son las provisiones de la Ley de derechos humanos que garantizan el goce completo de los derechos de las personas con discapacidad?

Incluye síntesis de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, Convención de los Derechos del Niño y la Convención de la Organización Internacional del Trabajo concerniente a la Rehabilitación Vocacional y Empleo para las personas discapacitadas (Convención 159).

"Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros. Toda persona tiene los derechos y libertades proclamados en esta Declaración, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición............. no se hará distinción alguna fundada en la condición política, jurídica o internacional....... Todos son iguales ante la ley y tienen, sin distinción, derecho a igual protección de la ley. Todos tienen derecho a igual protección contra toda discriminación que infrinja esta Declaración y contra toda provocación a tal discriminación.

Declaración Universal de los Derechos Humanos,
Art. 1, 2, 7 y 25

"Los Estados Partes en el presente Pacto se comprometen a garantizar el ejercicio de los derechos... sin discriminación alguna...... Los Estados Partes en el presente Pacto reconocen el derecho a trabajar..... reconocen el derecho de toda persona al goce de condiciones de trabajo equitativas y satisfactorias .......Una remuneración que proporcione como mínimo a todos los trabajadores Un salario equitativo e igual por trabajo de igual valor, sin distinciones de ninguna especie..... Los Estados Partes en el presente Pacto reconocen el derecho de toda persona a un nivel de vida adecuado para sí y su familia..... Los Estados Partes en el presente Pacto, reconociendo el derecho fundamental de toda persona a estar protegida contra el hambre, adoptarán, individualmente y mediante la cooperación internacional, las medidas necesarias..... Los Estados Partes en el presente Pacto reconocen el derecho de toda persona al disfrute del más alto nivel posible de salud física y mental...... Los Estados Partes en el presente Pacto reconocen el derecho de toda persona a la educación..... Convienen en que la educación debe orientarse hacia el pleno desarrollo de la personalidad humana y del sentido de su dignidad, y debe fortalecer el respeto por los derechos humanos y las libertades fundamentales. Convienen asimismo en que la educación debe capacitar a todas las personas para participar efectivamente en una sociedad libre...... La enseñanza primaria debe ser obligatoria y asequible a todos gratuitamente..... La enseñanza secundaria, en sus diferentes formas, incluso la enseñanza secundaria técnica y profesional, debe ser generalizada y hacerse accesible a todos, por cuantos medios sean apropiados...... La enseñanza superior debe hacerse igualmente accesible a todos, sobre la base de la capacidad de cada uno, por cuantos medios sean apropiados..... Los Estados Partes en el presente Pacto reconocen el derecho de toda persona… Participar en la vida cultura… Gozar de los beneficios del progreso científico y de sus aplicaciones…."

Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, Art. 2, 6, 7, 11, 12, 13 y 15

"....sin discriminación alguna por motivos de raza, color, sexo, idioma, religión, origen nacional o social, posición económica o nacimiento, a las medidas de protección que su condición de menor requiere, tanto por parte de su familia como de la sociedad y del Estado.... Cada uno de los Estados Partes en el presente Pacto se compromete a garantizar que: a) Toda persona cuyos derechos o libertades reconocidos en el presente Pacto hayan sido violados podrá interponer un recurso efectivo, aun cuando tal violación hubiera sido cometida por personas que actuaban en ejercicio de sus funciones oficiales.... Nadie será sometido a torturas ni a penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes. En particular, nadie será sometido sin su libre consentimiento a experimentos médicos o científicos..... Todas las personas son iguales ante los tribunales y cortes de justicia.... Toda persona acusada de un delito tiene derecho a que se presuma su inocencia mientras no se pruebe su culpabilidad conforme a la ley.... Todo ser humano tiene derecho, en todas partes, al reconocimiento de su personalidad jurídica... Nadie será objeto de injerencias arbitrarias o ilegales en su vida privada, su familia, su domicilio o su correspondencia, ni de ataques ilegales a su honra y reputación..... Toda persona tiene derecho a la protección de la ley contra esas injerencias o esos ataques..... La familia es el elemento natural y fundamental de la sociedad y tiene derecho a la protección de la sociedad y del Estado..... Se reconoce el derecho del hombre y de la mujer a contraer matrimonio y a fundar una familia si tienen edad para ello..... Todas las personas son iguales ante la ley y tienen derecho sin discriminación a igual protección de la ley. A este respecto, la ley prohibirá toda discriminación y garantizará a todas las personas protección igual y efectiva contra cualquier discriminación por motivos de raza, color, sexo, idioma, religión, opiniones políticas o de cualquier índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición social.."

Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, Art. 2, 7, 14, 16, 17, 23 y 26

"Los Estados Partes respetarán los derechos enunciados en la presente Convención y asegurarán su aplicación a cada niño sujeto a su jurisdicción, sin distinción alguna... Los Estados Partes tomarán todas las medidas apropiadas para garantizar que el niño se vea protegido contra toda forma de discriminación o castigo por causa de la condición... Los Estados Partes adoptarán todas las medidas legislativas, administrativas, sociales y educativas apropiadas para proteger al niño contra toda forma de perjuicio o abuso físico o mental, descuido o trato negligente, malos tratos o explotación, incluido el abuso sexual... procedimientos eficaces para el establecimiento de programas sociales con objeto de proporcionar la asistencia necesaria al niño y a quienes cuidan de él, así como para otras formas de prevención y para la identificación, notificación, remisión a una institución, investigación, tratamiento y observación ulterior... Los Estados Partes reconocen que el niño mental o físicamente impedido deberá disfrutar de una vida plena y decente en condiciones que aseguren su dignidad, le permitan llegar a bastarse a sí mismo y faciliten la participación activa del niño en la comunidad... reconocen el derecho del niño impedido a recibir cuidados especiales y alentarán y asegurarán, con sujeción a los recursos disponibles, la prestación al niño que reúna las condiciones requeridas y a los responsables de su cuidado de la asistencia que se solicite y que sea adecuada al estado del niño... a asegurar que el niño impedido tenga un acceso efectivo a la educación, la capacitación, los servicios sanitarios, los servicios de rehabilitación, la preparación para el empleo y las oportunidades de esparcimiento y reciba tales servicios con el objeto de que el niño logre la integración social y el desarrollo individual, incluido su desarrollo cultural y espiritual, en la máxima medida posible"

Convención sobre los Derechos del Niño, Art. 2, 19 y 23

"De conformidad con las condiciones, práctica y posibilidades nacionales, todo Miembro formulará, aplicará y revisará periódicamente la política nacional sobre la readaptación profesional y el empleo de personas inválidas... Dicha política estará destinada a asegurar que existan medidas adecuadas de readaptación profesional al alcance de todas las categorías de personas inválidas y a promover oportunidades de empleo para las personas inválidas en el mercado regular del empleo... se basará en el principio de igualdad de oportunidades entre los trabajadores inválidos y los trabajadores en general. Deberá respetarse la igualdad de oportunidades y de trato para trabajadoras inválidas y trabajadores inválidos. Las medidas positivas especiales encaminadas a lograr la igualdad efectiva de oportunidades y de trato entre los trabajadores inválidos y los demás trabajadores no deberán considerarse discriminatorias... Las autoridades competentes deberán adoptar medidas para proporcionar y evaluar los servicios de orientación y formación profesionales, colocación, empleo y otros afines, a fin de que las personas inválidas puedan lograr y conservar un empleo y progresar en el mismo... Se adoptarán medidas para promover el establecimiento y desarrollo de servicios de readaptación profesional y de empleo para personas inválidas en las zonas rurales y en las comunidades apartadas..."

Convenio de la Organización Internacional del Trabajo sobre la readaptación profesional y el empleo de las Personas Inválidas, Art. 2, 3, 4, 7,y 8